Los ayuntamientos advierten de la complicada gestión de sus plantillas por las limitaciones presupuestarias
Las condiciones laborales del personal municipal ha sido uno de los temas más destacados de Comisión de Función Pública, Justicia y Recursos Humanos
Madrid, 8 de abril de 2026.- La Comisión de Función Pública, Justicia y Recursos Humanos de la FEMP, celebrada esta mañana en la sede de la federación, ha puesto sobre la mesa el problema de la temporalidad en el sector público y la “necesidad de estabilización de nuestras plantillas”, ha afirmado Sara Hernández, presidenta de la comisión y alcaldesa de Getafe, haciendo referencia a la importancia de que el personal de las administraciones públicas tenga unas condiciones laborales estables para poder “prestar los servicios más adecuados y eficientes a la ciudadanía”.
A la situación de los empleados públicos también ha aludido José Mazarías, vicepresidente de la comisión y alcalde de Segovia, quien ha mostrado su preocupación por la falta de capacidad de los ayuntamientos para organizar sus plantillas, conforme a las necesidades reales de cada corporación local, asegurando que “no podemos seguir asumiendo más responsabilidades, con tan poco margen de maniobra”.
El vicepresidente considera que la igualdad, la salud laboral, la digitalización o la mejora de la atención a la ciudadanía son avances muy importantes recogidos en el acuerdo marco de función pública, pero que la mejora de las condiciones laborales o retributivas de los empleados públicos “debe ir acompañada de una respuesta real a las dificultades presupuestarias que arrastran las entidades locales”.
A este respecto, la alcaldesa de Getafe ha valorado el encuentro como una oportunidad para “reclamar los recursos presupuestarios, personales y materiales necesarios para hacer una buena labor en las ciudades y los municipios.
Finalmente, la presidenta ha explicado que en la reunión también se ha tratado la importancia de establecer canales para que las plantillas municipales tengan la opción de denunciar de manera segura y anónima cualquier tipo de actividad “que no solo sea ilegal, sino moralmente reprochable”.











