La delegación española defiende en el 171 Pleno del Comité de las Regiones una política de cohesión fuerte, territorial y con protagonismo local
Se trata de un momento clave para la definición del futuro presupuesto europeo 2028-2034 y la reforma de la política de cohesión.
Bruselas, 6 y 7 de mayo de 2026.- La delegación española en el Comité Europeo de las Regiones (CdR) ha tenido una participación destacada en el 171º Pleno de la institución, celebrado los días 6 y 7 de mayo en Bruselas, en un momento clave para la definición del futuro presupuesto europeo 2028-2034, la reforma de la política de cohesión, el desarrollo rural post-2028 y el papel de los entes locales y regionales en la gobernanza de los fondos europeos.
Durante el Pleno, el CdR aprobó un conjunto de dictámenes de especial relevancia para el futuro de las ciudades, regiones y entidades locales europeas, entre ellos los relativos al futuro del Fondo Europeo de Desarrollo Regional, el Fondo de Cohesión e Interreg; los Planes de Colaboración Nacional y Regional; el Marco de Rendimiento; el desarrollo rural después de 2028; el Mecanismo Conectar Europa; Erasmus+; AgoraEU; Horizonte Europa; simplificación administrativa y digital; protección de menores en el entorno digital; preparación ante crisis y contramedidas sanitarias. El orden del día oficial del Pleno incluyó 14 dictámenes y varios debates políticos de alto nivel con representantes de la Comisión Europea, el Parlamento Europeo y autoridades europeas.
Uno de los principales ejes del debate fue el futuro Marco Financiero Plurianual 2028-2034 y la propuesta de reforma de la política de cohesión. El CdR aprobó por unanimidad tres dictámenes en los que reclama mantener una política de cohesión previsible, dotada presupuestariamente, aplicable a todas las categorías de regiones y no subordinada a una lógica de recentralización estatal. La posición aprobada rechaza que los planes nacionales de inversión puedan elaborarse sin participación real de regiones, ciudades y entidades locales, e incorpora propuestas como las “evaluaciones de gobernanza multinivel” y una “cláusula de subsidiariedad” para evitar planes excesivamente centralizados.
En este contexto, la presidenta de la Junta de Extremadura, María Guardiola, actuó como ponente del dictamen sobre el Fondo Europeo de Desarrollo Regional, el Fondo de Cohesión e Interreg, defendiendo que los fondos europeos representan la cohesión económica, territorial y social, y constituyen una expresión de solidaridad y una herramienta esencial de inversión en los territorios. En su intervención, subrayó la necesidad de más flexibilidad, de un verdadero enfoque territorial y de que las regiones estén presentes desde el inicio en el diseño, distribución y gestión de los recursos europeos, especialmente en un momento en el que Europa redefine sus prioridades de inversión.
La alcaldesa de Las Palmas de Gran Canaria, Carolina Darias, participó también en el 171.º Pleno, donde se aprobó el dictamen COTER sobre el futuro del FEDER, el Fondo de Cohesión y los programas de cooperación territorial europea como Interreg. Desde la perspectiva de las regiones ultraperiféricas, Darias puso en valor la política de cohesión como un instrumento real de integración y desarrollo, esencial para ámbitos como la conectividad, la diversificación económica, la transición ecológica y la cohesión social. Asimismo, advirtió frente a posibles reducciones presupuestarias o tendencias de recentralización, defendiendo una financiación adecuada, estable y con participación activa de autoridades locales y regionales.
El presidente de la Xunta de Galicia, Alfonso Rueda, intervino en el debate sobre el futuro del desarrollo rural después de 2028, defendiendo que el medio rural debe ocupar un lugar central en el próximo marco presupuestario europeo. Rueda reclamó que las futuras estrategias no se midan únicamente por densidad de población, sino que incorporen criterios como dispersión, envejecimiento, resiliencia territorial y relevo generacional. Asimismo, vinculó el futuro rural a una PAC fuerte, menos burocrática y con enfoque regional.
La participación española se reforzó también con otras intervenciones autonómicas. El presidente de la Región de Murcia, Fernando López Miras, defendió que las regiones participen de forma estructurada, efectiva y permanente en la definición de prioridades, seguimiento y control de los nuevos fondos europeos, recordando que las administraciones territoriales son las que ejecutan las políticas con mayor proximidad al territorio. La consejera de Presidencia de Cantabria, Isabel Urrutia, intervino en el debate sobre desarrollo rural para reclamar la plena participación de las regiones en la gestión de los fondos y alertar de que apartar a los territorios sería un error, especialmente en políticas que deben responder a la realidad rural.
El Pleno permitió asimismo hacer balance del liderazgo gallego de la delegación española en el CdR. Alfonso Rueda destacó la aprobación de la Declaración Galicia, un documento de consenso de comunidades autónomas y entidades locales ante el futuro Marco Financiero Plurianual, orientado a defender fondos adaptados a los retos demográficos, la autonomía estratégica y una política de cohesión fuerte. Según la Xunta, este posicionamiento ha permitido situar a las regiones y entidades locales en el centro del debate presupuestario europeo.
Desde la perspectiva de la FEMP, los acuerdos adoptados en el 171.º Pleno consolidan una posición estratégica: la política de cohesión, los fondos estructurales, la cooperación territorial y el desarrollo rural no pueden diseñarse únicamente desde lógicas estatales o sectoriales. Deben incorporar de forma efectiva a los gobiernos locales y regionales, tanto en la planificación como en la ejecución, seguimiento y evaluación de los fondos. Esta orientación resulta especialmente relevante para los municipios españoles, que son administración de proximidad, ejecutores directos de políticas públicas y actores esenciales para transformar la inversión europea en servicios, infraestructuras, oportunidades y cohesión territorial.
La delegación española ha defendido así una Europa construida desde sus territorios: con financiación suficiente, gobernanza multinivel real, respeto al principio de subsidiariedad, atención específica a las regiones ultraperiféricas, impulso al desarrollo rural, fortalecimiento de la cooperación territorial y reconocimiento del papel de ciudades, municipios, provincias, cabildos, consells y comunidades autónomas en la construcción del proyecto europeo.
En síntesis, el 171.º Pleno del CdR ha confirmado una posición compartida por los representantes locales y regionales europeos: el futuro presupuesto de la Unión debe servir para cohesionar, no para recentralizar; para invertir en los territorios, no para alejarlos de la toma de decisiones; y para garantizar que ninguna ciudad, municipio, isla, provincia o región quede atrás.











