Tiempo de balances: Comisiones FEMP 2015-2019

Entrevistas a los Presidentes de las Comisiones FEMP al término de sus mandatos

                                                                                                                                                                                 

Alcalde de Alcobendas y Presidente de la Comisión de Mancomunidades durante este mandato que está a punto de finalizar. Si hubiese que hacer un balance diría...

Balance positivo, porque hemos sumado. A pesar de las diferencias políticas, las conclusiones han sido siempre adoptadas por unanimidad y creo que, además, hemos podido constatar que la propia existencia de las mancomunidades es algo muy positivo para el municipalismo, hemos mostrado las ventajas que la unión de municipios supone para defender los servicios.

Si hablásemos de retos conseguidos ¿Cuál es el más representativo alcanzado por la Comisión a lo largo de este mandato?

Primero, demostrar que efectivamente las Mancomunidades son útiles y sirven para compartir servicios que, de otra manera, algunos municipios no tendrían. En segundo lugar, están los objetivos individuales que han podido conseguir algunos municipios tras conocer las experiencias llevadas a cabo por otras mancomunidades que les han resultado útiles en sus territorios.

¿Qué es lo que aún falta por conseguir?

Sería preciso que desde la FEMP se intentarán impulsar modificaciones legales que permitieran en algunos casos, la constitución de mancomunidades y que ahora mismo no se pueden llevar a cabo por restricciones legales, pero que serían muy útiles para el municipalismo.

¿Las Mancomunidades son suficientemente conocidas? ¿Los ciudadanos son conscientes de su importancia?

Yo creo que no, aunque también pienso que al ciudadano lo que le preocupa es que el servicio que se le preste sea bueno y de calidad, y las mancomunidades son en ese sentido una herramienta muy útil porque, además, optimizan los recursos. Yo creo que es más importante que se perciban los beneficios que, no tanto, cómo se ha llegado a ello.

Alcalde de Alcalá de Henares y Presidente de la Comisión de Haciendas y Financiación Local, ¿cómo valora el trabajo de la Comisión de Haciendas Locales en estos casi cuatro años?

Muy importante, sobre todo para los municipios de este país que se encontraban en una situación compleja. En esto quiero destacar la labor de mi antecesor, Manuel Robles, Alcalde de Fuenlabrada y referente del municipalismo en toda España, al que sustituí en la Comisión. Gran parte de ese trabajo se lo debemos a su esfuerzo durante los primeros años de este mandato.

Hemos conseguido que los superávits de los Ayuntamientos se puedan emplear para los vecinos y vecinas de nuestros municipios. Ha sido un hito fundamental. También se ha trabajado con las plusvalías y no se ha dejado de reivindicar un modelo de financiación para los Gobiernos Locales, porque no debemos ser subsidiarios de las Comunidades Autónomas; los Gobiernos deberían tomarnos mucho más en serio.

¿Cuáles de los logros conseguidos han supuesto mayor satisfacción?

Las relacionadas con el destino del superávit han sido muy relevantes, porque gracias a eso estamos viendo obra pública, por fin en muchos municipios. También hemos querido defender a los Ayuntamientos que se encontraban en peor situación económica, y fruto de ello son las reuniones mantenidas con el Ministerio de Hacienda y los avances al respecto. Pero por encima de todo yo destacaría el trabajo conjunto de todos los Alcaldes y Alcaldesas de la Comisión en la que, por encima de colores políticos, se ha hecho prevalecer la defensa de los municipios. Hemos permanecido agrupados en estos cambios de Gobierno que se han producido durante el mandato.

¿Hay algo que haya quedado pendiente?

Todavía queda pendiente el rescate a los Ayuntamientos que están en mala situación. Muchos de ellos encontraron al acceder a los Gobiernos Locales una herencia pésima. Aunque se aunque se está trabajando con el Gobierno actual para impulsar soluciones, se trata de una asignatura pendiente que, en pocos meses, deberá ser una asignatura superada.

Desde la perspectiva del responsable de la Comisión ¿para cuándo un modelo de financiación local?

Es complicado de decir, y más en estos momentos. Pero la fuerza de la lógica, del sentido común y de lo que sería mejor para los habitantes de este país, deben llevarnos a una financiación municipal mejorada y autónoma de los Gobiernos Regionales.

                                                                                                                                                                                           

Presidente de la Comisión de Diputaciones, Cabildos y Consejos Insulares de la FEMP, y Presidente de la Diputación de Jaén, ¿cuál es su balance de estos cuatro años al frente de la Comisión de Diputaciones?

Creo que hemos conseguido una parte importante de los objetivos que nos habíamos marcado, uno de ellos, poner en valor la labor que venían desarrollando desde hace más de dos siglos las Diputaciones Provinciales en la articulación del territorio, para que los hombres y mujeres de nuestras provincias tengan infraestructuras y servicios de calidad, independientemente del lugar en el que se encuentran, y todo eso siendo un instrumento fundamental para los pequeños y medianos municipios. Haber sacado la Comisión fuera de Madrid ha permitido una mayor visibilidad a los distintos territorios en los que hemos tenido la oportunidad de celebrar las reuniones y, al mismo tiempo, ha permitido a los miembros de la Comisión de Diputaciones, Cabildos y Consejos Insulares conocer sobre el terreno otras provincias y otros territorios de este país.

¿Se le queda algo en el tintero? ¿Hay algo que le hubiera gustado hacer y no se pudo?

Sobre todo, no haber conseguido la autorización para poder ejecutar el ahorro que hemos hecho las Corporaciones Locales gracias a una buena gestión. Haber podido gastarlo hubiera redundado en beneficio de nuestros propios territorios; habríamos sido capaces de incrementar plantillas gracias a la cláusula de reposición de los últimos años y esto nos hubiera permitido hacer más de lo que hemos hecho. Además, seguimos lamentando que a pesar de 40 años de Constitución aún no ha sido posible resolver definitivamente la financiación local.

Unos de los caballos de batalla de la Comisión ha sido la despoblación, ¿está satisfecho de lo que se ha conseguido? ¿Cómo lo resumiría?

Hemos conseguido algo muy importante: poner la despoblación en el foco de la política nacional. Es algo que no estaba asumido por la totalidad de la clase política y, desde la FEMP, desde la propia Comisión, hemos sido capaces de ponerlo en el debate político. Aunque se ha hecho poco desde un punto de vista efectivo, de medidas concretas para lucha contra la despoblación, afortunadamente desde el Ministerio de Política Territorial y Función Pública se han destinado 10 millones de euros que el Ministerio de Administraciones Públicas a los Ayuntamientos y a Diputaciones Provinciales.

A lo largo de este mandato ha vuelto a cuestionarse el papel de las Diputaciones, ¿cree que se han disipado esas dudas y que los Gobiernos Provinciales han recuperado su lugar?

Recuperar el lugar es muy complicado, porque cuando en momentos de dificultad alguien plantea suprimir una institución, todo el mundo dice “¿dónde hay que firmar?”. Por eso, aunque hemos sido capaces de hacerlas más visibles, no podemos bajar la guardia ni permitir que ante situaciones difíciles alguien venga a proponer la supresión de las Diputaciones. Por lo tanto, tenemos que seguir trabajando en esa línea, abiertos a estudiar cualquier posibilidad, incluida una reforma electoral que permita la elección directa de Presidentes de la Diputación, por ejemplo. Ahora somos más visibles, pero aún tenemos que seguir trabajando en esa línea.

Presidenta de la Comisión de Igualdad durante este mandato que ya concluye. ¿Qué balance hace de estos cuatro años?

Creo que este mandato, por las expresas instrucciones del Pleno de la FEMP y por la voluntad firme y decidida del propio presidente y el trabajo incondicional de todos los miembros que la componemos, ha sido el de la apuesta por la igualdad y la lucha contra la violencia de género. La comisión ha tenido una actividad muy intensa, así como una participación importante en todos aquellos organismos institucionales en los que ostentamos representación: la Conferencia Sectorial de Igualdad, el Observatorio Estatal de Violencia sobre la Mujer o el Foro Social contra la Trata, dando así voz al municipalismo y al papel de los Ayuntamientos en materia de igualdad. Hemos estado muy pendientes del seguimiento de la relación de la FEMP con la Delegación del Gobierno para la Violencia de Género en cuestiones tan importantes como el servicio ATENPRO o las actuaciones de formación y sensibilización. Igualmente, nuestra participación en numerosos foros y jornadas, tanto de ámbito nacional como internacional, nos ha permitido cumplir uno de los objetivos marcados por la Resoluciones de Igualdad de la FEMP como es el de mantener y fomentar nuestra presencia activa en aquellos espacios en los que se trabaje para combatir cualquier manifestación de discriminación por razón de sexo.

¿Qué ha sido lo mejor, lo que le ha producido la mayor satisfacción como Presidenta de la Comisión de Igualdad?

Sin duda lo mejor es a su vez un reto y una responsabilidad enorme: haber podido representar la voz de los ayuntamientos en los trabajos previos a la redacción final del documento que supuso el Pacto de Estado contra la Violencia de Género, así como defender cuestiones como la recuperación de las competencias locales o la financiación para su cumplimiento. Ha sido, de hecho, un logro colectivo de la institución.

¿Y qué ha sido lo que no se ha podido conseguir, lo que aún falta por conseguir?

Creo que un reto importante que no hemos llegado a cumplir con éxito es convertir a la FEMP en un verdadero instrumento al servicio de los Ayuntamientos para aunar criterios que permitan actuar eficazmente y usar con la máxima utilidad todos los instrumentos a nuestro alcance en materia de igualdad y en la lucha contra la violencia de género. Pero la senda está iniciada y el camino se debe seguir recorriendo. Para eso se dejan recogidas las propuestas de resoluciones en lo que debe ser la próxima etapa de la Federación y que contemplan retos tan importantes como la generación de espacios de intercambio con la sociedad civil, la participación de las mujeres en el medio rural, la creación de la Oficina Técnica para el apoyo local para el cumplimiento de las medidas del Pacto de Estado, el fomento de la conciliación y la corresponsabilidad o la formación de todos los agentes locales implicados en la lucha contra la violencia. Un reto todo ello tan necesario como ilusionante.

¿Cómo valora el trabajo de la comisión en este mandato?

Por supuesto que todo es mejorable, pero la valoración que hago es muy positiva. Como Comisión de Despoblación de la FEMP, hemos estado presentes en un gran número de foros en los que se ha abordado el que sin duda es el desafío más importante al que se enfrenta la España interior; hemos colaborado con numerosas personas y entidades directamente implicadas en la búsqueda de diagnósticos y medidas que ayuden a paliar el problema; y hemos contribuido decisivamente a que la despoblación siga estando en la agenda de las instituciones tanto a nivel nacional como europeo. Nuestro trabajo ha sido apreciado y valorado por su rigor, su transversalidad y su concreción. Y todo eso se ha logrado en un tiempo récord y con un consenso total que ha dejado al lado cualquier color político y del que estoy especialmente orgulloso.

Lo mejor, lo que mayor satisfacción le ha producido como presidente de la Comisión es….

Sin duda, el documento de acción contra la despoblación que elevamos a la Junta de Gobierno y que, una vez aprobado, se convirtió en la gran referencia de la FEMP, y por tanto de todas las Entidades Locales españolas, en materia de lucha contra la despoblación. Tras un proceso de análisis y participación, fuimos capaces de tejer un discurso unificado, coordinado y consensuado que nació desde el ámbito de lo local pero que es válido para todas las Administraciones implicadas en el fenómeno de vaciamiento que sufre nuestro medio rural. El resultado final fue un listado de 79 medidas concretas y aplicables que permitirían actuar desde diversos frentes (la economía y el empleo, las infraestructuras, la vivienda, los servicios sociales, la cultura…), que ha sido muy bien valorado por entidades tan relevantes como el Consejo Económico y Social de España y que fue asumido por el Gobierno de cara al diseño de la estrategia nacional frente al reto demográfico.

¿Y lo que hubiese querido hacer y no ha sido posible?

No estaba en mi mano ni en la de la Comisión de Despoblación de la FEMP, pero como habitante y Alcalde de un pequeño pueblo zaragozano, como Presidente de la Diputación de Zaragoza y como Presidente de la Comisión de Despoblación de la FEMP, me quedo con la espina clavada de que en estos cuatro años el Gobierno Central no ha sido capaz de presentar y poner en marcha la estrategia nacional frente al reto demográfico. Llevo mucho tiempo diciendo que hay que pasar de las palabras a los hechos y que las distintas Administraciones no podemos seguir luchando contra la despoblación cada una por su cuenta. Hace falta una estrategia que oriente y coordine todos los esfuerzos y que diga cuáles son las medidas concretas que tienen que ponerse en marcha de manera inmediata en cada nivel de la Administración. Y esa es una responsabilidad que el Gobierno Central no puede esquivar ni un minuto más.

Presidenta de la Comisión de Seguridad y Convivencia Ciudadana, ¿qué balance hace del trabajo realizado este mandato, de estos cuatro años al frente de la Comisión?

Me siento muy orgullosa del trabajo que se ha realizado en esta Comisión por parte de todos los compañeros y compañeras de todos los partidos que han puesto la seguridad por encima de cualquier tinte de color político. En cuanto al balance, muy positivo. Ésta era una comisión que no tenía apenas resoluciones y hemos pasado a tener muchísimas. El trabajo de la Comisión se ha centrado en evitar el terrorismo yihadista que tanto nos preocupa a todos, que está pero no lo vemos, y también hemos trabajado en temas tan importantes como delitos de odio, muy importantes en el día a día que vivimos.

¿Qué ha sido lo que le ha reportado mayor satisfacción?

Hemos conseguido algo importantísimo que ha sido la jubilación anticipada para los policías locales. Fue una propuesta de esta Comisión, que se elevó a la Presidencia de la FEMP para que la negociara con el Ministerio. Equiparar a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado con la Policía Local en cuanto a la jubilación ha sido un gran logro.

También henos tenido muchísimas colaboraciones con la Guardia Civil y la Policía Nacional en materia de formación, fundamental para las Policías Locales. La formación es fundamental en todas las etapas de la vida, pero cuando te dedicas a la seguridad todavía más, porque eres la primera cara, la imagen de cualquier Ayuntamiento.

Otro de los temas que nos ha preocupado muchísimo en esta Comisión ha sido la violencia de género, la violencia contra las mujeres. Yo lo llamo terrorismo machista; hoy en día es la mayor lacra que sufre la sociedad española y que tenemos que acabar con ella como sea, sin dar pasos atrás. Aquí tampoco hay tintes ni hay colores políticos.

¿Qué ha sido lo que no se ha quedado pendiente?

Una cuestión que se nos ha quedado en el tintero es todo lo relacionado con la seguridad en el mundo rural, un tema que me preocupa muchísimo y en el que seguro que avanzaremos porque hay voluntad. Nos centramos en las capitales, en las grandes ciudades, en los grandes núcleos poblacionales donde al final se producen los ataques terroristas yihadistas, los lugares donde hay más violencia porque hay más población; y se nos olvida el mundo rural. Desde la Comisión de Seguridad, desde la FEMP y desde el Gobierno de España tenemos que luchar por la seguridad en estos territorios porque en esta cuestión, grandes y pequeños requieren que estemos unidos y atentos.

¿Cómo valora el trabajo de la Comisión en este mandato?

De manera muy positiva, aunque todo es mejorable y tenemos ambición de ir a más. Es una comisión muy importante porque trata de las personas que están trabajando para las Administraciones Locales, los verdaderos recepcionistas, el escaparate de los Ayuntamientos. Los empleados públicos tienen que tener ciertos reconocimientos desde su propio Ayuntamiento y unas condiciones de trabajo favorables para ofrecer un buen servicio a los administrados, que son los vecinos y vecinas.

Aunque yo asumí la responsabilidad a mitad del camino, durante estos cuatro años, la Comisión ha priorizado los intereses de los empleados públicos por encima del color político de cada uno. Y así hemos estado trabajando en distintas áreas; una, fundamental, ha sido recuperar la capacidad de autonomía municipal que hemos perdido durante los últimos años para poder gestionar con sentido común y responsabilidad nuestros propios recursos humanos. Es la posibilidad de que el Gobierno de España sea del color que sea nos ayude a garantizar las tasas de reposición porque hemos perdido muchísimos empleados públicos aunque tenemos cada vez más servicios y más trabajo.

Otra área en la que también hemos trabajado y alcanzado acuerdo unánime ha sido la relativa a las empleadas públicas víctimas de violencia de género que, por sus circunstancias personales, requerían de unos trámites de traslado mucho más ágiles y distintos de los podrían necesitar otros compañeros y compañeras. En eso nos pusimos enseguida de acuerdo y, también, tardamos muy poco en convencer al propio Gobierno de la necesidad de hacer un adelanto en la edad de jubilación de los policías locales al igual que ocurre en otros colectivos, como el de bomberos, que así lo tenían desde hace muchísimos años.

Lo mejor, lo que mayor satisfacción le ha producido como Presidenta de la Comisión de Función Pública ha sido…

Compartir los objetivos con los compañeros, con independencia del signo político de cada uno de nosotros. Ha sido muy fácil, nunca ha habido nunca ningún tipo de discusión que haya afectado al fondo de las propuestas. La mayor de las satisfacciones es que todos somos conscientes de que juntos somos fuertes y de uno en uno seríamos muy poca cosa y eso hemos sido capaces de anteponerlo tanto en ésta como en el resto de las Comisiones y en la Junta de Gobierno de la FEMP. Hemos puesto al municipalismo por encima de los intereses partidistas para defender nuestra autonomía y los beneficios para nuestros Ayuntamientos.

¿Qué hubiera querido hacer y no ha sido posible?

Tengo la percepción, no sólo política sino la de vida en sí misma, de que todo es un proceso de caminar hacia el horizonte. Por muy deprisa que uno camine, el horizonte no se alcanza nunca porque siempre se va moviendo a la vez que uno va avanzando. Hemos avanzado mucho en cuestiones concretas, pero me hubiera gustado que hubiésemos sido capaces de ir más allá en la tasa de reposición de todos esos empleados públicos que durante estos años hemos perdido y que tanto necesitan nuestros vecinos. Esa es la asignatura pendiente para continuar con ella en el próximo mandato.