Pesar en la FEMP por el fallecimiento de Tomás Rodríguez Bolaños

Tomás Roriguez Bolaños in memoriam

La Federación le concederá, a título póstumo, la Llave de Oro del Municipalismo

Madrid, 3 de noviembre de 2018.- “Falleció un gran hombre, un gran Alcalde y un gran Presidente de la FEMP, que se ganó el afecto de todos los que le conocimos”. Con estas palabras se refirió Abel Caballero, actual Presidente de la FEMP, a quien ocupó este mismo cargo entre 1985 y 1991, Tomás Rodríguez Bolaños, primer Alcalde democrático de Valladolid, que falleció ayer de manera repentina.

Tan pronto se conoció la noticia, Abel Caballero mostró su pesar y “el recuerdo más emocionado en nombre de todos los Alcaldes y Alcaldesas de España”. Al mismo tiempo, anunció la propuesta de otorgar a Rodríguez Bolaños la Llave de Oro del Municipalismo, la máxima distinción de la FEMP, en reconocimiento a su “contribución significativa a la promoción y defensa del municipalismo”, a título póstumo.

Su muerte ha causado conmoción entre quienes le conocieron y trabajaron con él, tanto en su responsabilidad de Alcalde como durante su trayectoria en la Presidencia de la FEMP o en el Congreso y el Senado, las Cámaras Legislativas en las que representó a Valladolid entre 1993 y 2008.

En la FEMP desde el principio

Cuando el 14 de junio de 1981 se clausuraba en Torremolinos la I Asamblea General de la FEMP, el nombre de Tomás Rodríguez Bolaños, Alcalde de Valladolid, ya aparecía entre los miembros del primer Consejo Federal (actual Consejo Territorial) de la organización recién constituida. Municipalista convencido y defensor del asociacionismo municipal, Rodríguez Bolaños llegó a la Presidencia de la FEMP en 1985, elegido en la III Asamblea General, y reelegido en 1987, en la IV Asamblea. Permaneció en la Presidencia hasta 1991.

Durante sus mandatos, tanto la Federación como la propia Administración Local vivieron momentos de gran relevancia, como el arranque del desarrollo normativo de la Ley de Bases de Régimen Local a la aprobación de la Ley Reguladora de las Haciendas Locales, en 1988. La FEMP, durante esos años, también dejó su sede de la madrileña calle Covarrubias para instalarse en otro edificio, el actual, más céntrico y emblemático, de la Calle Nuncio.

También fue en ese periodo, en enero de 1990, cuando nació Carta Local, la revista y órgano de comunicación de la FEMP con sus asociados, el canal en cuyo primer editorial, titulado “También somos Estado” Rodríguez Bolaños reivindicaba competencias y recursos para los Ayuntamientos, subrayaba el valor de su proximidad a los ciudadanos y reclamaba medidas para facilitar la gobernabilidad en los Consistorios.

En 1991, en la V Asamblea General, celebrada en Zaragoza, cedió el testigo al Alcalde de A Coruña, Francisco Vázquez, y, en su despedida del cargo, insistió en su demanda al señalar que los Gobiernos Locales “no pueden quedar fuera del Pacto Autonómico”.