Objetivo: igualdad plena

Trabajar con la juventud, eliminar estereotipos, promover la cultura..: así trabaja la FEMP para lograr la igualdad entre hombres y mujeres

 

Hace pocas semanas, Estocolmo acogió la cuarta edición de la Conferencia Internacional sobre Hombres e Igualdad de Oportunidades, ICMEO, una cita bienal que implica a Gobiernos Nacionales, Regionales y Locales y a sus políticas, y en el que la FEMP estuvo representada por el Alcalde de Fuenlabrada, Javier Ayala, que dio cuenta de la iniciativa “Promover la Igualdad, masculinizar los cuidados”, que el Consistorio madrileño está desarrollando desde 2010.

La presencia de la Federación en encuentros como éste responde a su compromiso de participar en “aquellos foros en los que se trabaje para combatir cualquier discriminación por razón de sexo”, una de las nueve Resoluciones para este mandato aprobadas en el XI Pleno de la FEMP. Tanto su participación en ICMEO como su presencia en Comisiones y grupos de trabajo en el marco del municipalismo europeo (la Comisión de Igualdad del CMRE, por ejemplo), son muestras claras de la responsabilidad con la que los Gobiernos Locales de nuestro país plantean sus políticas y actuaciones en materia de igualdad  

Hombres comprometidos con la igualdad

Trabajar de forma transversal aplicando el enfoque de género a las políticas que se promuevan o impulsando normativas y pautas de educación por la igualdad, son líneas de actuación de los Gobiernos de países, regiones y municipios que se analizaron en ICMEO. Bajo el título “Normas desafiantes, cambios de formas-Trabajo en Igualdad de Género con niños y hombres jóvenes”, Ministros y Ministras de Igualdad y responsables nacionales del más alto nivel en esta cuestión de ocho Estados europeos, sus homólogos en regiones y ciudades, técnicos y expertos compartieron debates y presentaron propuestas y experiencias de actuaciones con varones orientadas a impulsar un modelo de sociedad más igualitario.

Estocolmo, sede de la cuarta edición de ICMEO (las tres anteriores se celebraron en Berlín -2012-, Viena -2014- y Luxemburgo -2016-), fue el foro en el que se dio un paso más: si en la edición precedente se puso de manifiesto que las desigualdades son “el resultado de una compleja interacción entre las normas culturales, las inclinaciones individuales, las estructuras de poder, las prácticas sociales, los requisitos comerciales y el entorno político”, en la capital sueca se pasó a la propuesta de soluciones para favorecer un cambio real “estimulando el compromiso de los hombres y haciéndoles partícipes de la lucha por la igualdad de género”.

En este marco, y de forma más concreta, en la mesa de trabajo sobre “Masculinidad y cuidado de las personas”, fue donde el Alcalde fuenlabreño, Javier Ayala, explicó el desarrollo y primeros resultados del proyecto de su municipio sobre la implicación de los varones en las profesiones y tareas relacionadas con la atención y cuidados a las personas, una ocupación tradicionalmente femenina en la que la implicación masculina supone, a juicio de los expertos, una estrategia clave para alcanzar el reto de la igualdad.

La experiencia de Fuenlabrada, desarrollada entre 2010 y 2017, y centrada en la promoción de los hombres jóvenes en profesiones de este perfil, se saldó con un fuerte incremento del porcentaje de hombres jóvenes que se formaron en cuidados y atención sociosanitaria, del 6% hasta el 33% en el último año de la intervención.

Las acciones llevadas a cabo durante la intervención se desarrollaron en diferentes niveles, estrategias y colaboración con otros agentes de la ciudad, e incluyeron intervenciones con adolescentes, a través del programa “Fuenlactívate”, intervenciones de empleo en el marco de la iniciativa UE Garantía Juvenil, la reducción de estereotipos en las empresas del sector de los cuidados y atención a personas y la coordinación tanto con las asociaciones de la sociedad civil del municipio como con la comunidad educativa.

Igualdad real 

María Eugenia Rufino, Alcaldesa de Salobreña y Presidenta de la Comisión de Igualdad de la FEMP, dice que la igualdad plena es “muy difícil porque implica cambios en una gran cantidad de asuntos humanos anclados profundamente en la cultura, la organización social y la subjetividad de las personas”. Por ello, precisa, es necesario que “sea promovida por políticas públicas y la solución quizá esté en la implementación de dichas políticas”.

Día a día vemos ejemplos (los juzgados, los medios de comunicación, las kellys, la brecha salarial, el cine o la educación), de cómo estamos a una distancia abismal de lograr esa igualdad real y efectiva que tiene su máximo exponente de fracaso en la violencia de género” subraya.

La Presidenta de la Comisión de Igualdad de la FEMP participará en el Congreso sobre Igualdad, Diversidad e Inclusión, organizado por el Consejo de Municipios y Regiones de Europa, CMRE (Bilbao, del 11 al 13 de junio) para debatir sobre una cuestión especialmente relevante: la representación y la influencia igualitarias de las mujeres y los hombres en la vida política, base 

fundamental para el avance de la igualdad de género y para la efectividad en la toma de decisiones y la elaboración de políticas. Junto a otras representantes de organizaciones municipalistas y de Naciones Unidas, se abordará la participación política y el empoderamiento de las mujeres y compartirá sus experiencias específicas como cargos electos y expertos.

A este respecto, en las semanas anteriores al Congreso, María Eugenia Rufino subrayaba que  “entre los objetivos prioritarios de las instituciones garantes de promover y fomentar la igualdad de ambos sexos, están el facilitar las condiciones para la participación efectiva de las mujeres en la vida política, cultural, económica y social, así como impulsar políticas activas para el empleo y el autoempleo de las mujeres y fomentar y desarrollar la aplicación transversal del principio de igualdad de trato y no discriminación”. Al efecto, la Presidenta de la Comisión recordaba que “aunque la paridad ha logrado más proporción de mujeres parlamentarias en el mundo, lo cierto es que aún hay mucha diferencia entre los Gobiernos Autonómicos y nacional; y en el ámbito local, donde el 88% de las Alcaldías están ocupadas por hombres”.

Por eso en la Declaración Final que salga de ese Congreso, le gustaría ver reflejado un compromiso serio y firme, “que pudiese alcanzar al mayor ámbito posible de la Administración Pública para seguir avanzando e implementando las políticas encaminadas a favorecer la lucha contra la desigualdad”.

“Y el mínimo imprescindible y necesario para poder avanzar hacia la igualdad tiene que tener no sólo una implicación política sino también social, por el propio arraigo genético con que cuenta la desigualdad. Necesitamos reeducar nuestra sociedad para ello, y en determinados supuestos, establecer las medidas necesarias para remover los obstáculos reales en el camino,  sean de la naturaleza que sean”, concluye.

Competencias para impulsar la igualdad

En materia de igualdad, la FEMP ha venido reclamando la modificación de la Ley de Racionalización y Sostenibilidad de la Administración Local (LRSAL) para incluir como competencia propia de los Ayuntamientos la promoción de la igualdad entre mujeres y hombres (y la prevención y atención integral frente a la violencia machista).

Además, en el marco de sus compromisos, participó en la elaboración de la Carta Europea para la Igualdad de Mujeres y Hombres en la Vida Local, un texto de plena vigencia que fue lanzado por el Consejo de Municipios y Regiones de Europa en 2006 y que actualmente respaldan más de 200 Gobiernos Locales de nuestro país de los aproximadamente 1.700 firmantes europeos.

El texto, que tiene en cuenta los diferentes marcos competenciales nacionales a estos efectos, compromete a los signatarios a elaborar y adoptar un plan de acción para la igualdad, con objetivos y prioridades, medidas a impulsar y recursos, así como propuesta de calendarios de aplicación.

Todo esa estrategia y todo ese trabajo se va a mostrar en la Conferencia del CMRE sobre Igualdad, Diversidad e Inclusión que se celebra en Bilbao y que inaugura el Presidente de la FEMP, Abel Caballero, el lunes 11 de junio. En el transcurso de la misma, además, culminará su etapa al frente del área de Igualdad del CMRE el Alcalde de Galdakao, Ibon Uribe, que ha hecho balance y avanzado líneas de futuro en la siguiente entrevista publicada en el número 313 de Carta Local.

Ibon Uribe:"Desterrar la dicotomía entre méritos y cuotas daría eficacia al cambio hacia la igualdad"

Bajo el título “Las diferencias nos unen”, Ibon Uribe, el responsable de Igualdad del CMRE saliente, interviene en Bilbao en la Conferencia sobre Igualdad, Diversidad e Inclusión organizada por este organismo. En su intervención va a presentar sus ideas para aspirar a una sociedad más igual y más igualitaria, también, y sobre todo, en materia de género. Ante la dualidad cuotas y políticas positivas vs avance por méritos, apuesta por ambos, el primero, hasta normalizar la situación, y el segundo, después.

Carta Europea de la Igualdad ¿Qué peso tiene en la política local europea?

Actualmente cuenta con 1.717 municipios signatarios de 35 Estados europeos y es un referente reconocido que inspira y orienta el proyecto de pueblos y ciudades que se construyen en igualdad desde el reconocimiento de las diferencias.

La importancia que se le otorga varía mucho entre territorios. Desde nuestra visión, supone una referencia sobre el tipo de acciones que se pueden implementar y otorga una dimensión europea a las políticas locales.

¿Las diferentes ciudades y regiones del Continente adoptan medidas?

Sobre la evaluación de 2016 entre los municipios signatarios, el 76% contaba con unidades dedicadas a la igualdad, pero menos del 45% disponía de presupuesto para acciones concretas, y estos porcentajes varían mucho en función del tamaño de los municipios.

Los recursos y competencias a nivel local vienen en gran medida condicionados por los Estados, sus leyes y el grado de autonomía municipal en cada uno de ellos. Existen países con una apuesta seria y sostenida a lo largo del tiempo, con presupuestos, marcos legislativos garantistas en materia de igualdad y una buena articulación de responsabilidad entre Administraciones (Suecia, Noruega, Islandia, Finlandia, Dinamarca y Holanda).

En otros países (sobre todo del Este) sin embargo, la estrategia de la igualdad se abre paso de forma muy precaria, predominan los estereotipos de género y formas muy burdas de sexismo e índices de violencia contra las mujeres muy elevados. Incluso en estos contextos, se dan esfuerzos para poner en marcha programas. Nosotros nos encontramos ligeramente por encima de la media europea.

¿Qué papel juega la desigualdad en la violencia de género o las diferencias salariales?

Hay una relación directa. Son diferentes expresiones de una estructura jerarquizada, de relaciones de poder basadas en la subordinación de las mujeres, y de lo que socialmente se considera femenino.

Actualmente, parece que hay más sensibilización en virtud del aumento de las denuncias públicas, como muestran campañas como “ME TOO”, las masivas manifestaciones del 8 de marzo, e incluso, más localmente, la reclamación de los presupuestos comprometidos en el Pacto de Estado contra la Violencia.

En las instituciones europeas, sin embargo, ha habido un cierto estancamiento en los últimos años, por haber perdido centralidad y prioridad la estrategia de igualdad de mujeres y hombres en la estrategia Europea 2020. Desde el CMRE, se trabaja en la línea del lobbying para que en la definición de la nueva agenda europea se adopte una estrategia multianual que sirva para la definición de políticas de igualdad y lucha contra la violencia hacia las mujeres.

Políticas transversales, discriminación positiva ¿Cuáles son las líneas de actuación más eficaces?

El establecimiento de cuotas y la aprobación y aplicación de normativas. Si analizamos la evolución del Índice europeo de igualdad de género desde 2007 hasta 2015, los de mayor conciencia y acción más decidida por la igualdad, se ven retrocesos. A este ritmo, necesitaremos más de 150 años para alcanzar la igualdad. Creo que las cuotas y las normativas corrigen de forma más efectiva las desigualdades, como ya se ha visto con la ley electoral. Y después de normalizar la situación, apliquemos única y exclusivamente los méritos.

En Bilbao usted intervendrá en una mesa titulada “Las diferencias nos unen: ideas inspiradoras de la conferencia” ¿Alguna idea que lo sea especialmente?

Las desigualdades de género están en la raíz de las desigualdades entre las personas y las diferencias en oportunidades entre colectivos, generan tensiones. Las mujeres son el 52% de la población, el colectivo más agraviado de todos. Mejorar en este sentido contribuirá a aliviar tensiones, a generar una mayor cohesión social, y mayor calidad de vida.  

Además de la variable “mujer”, hay que tener en cuenta otras, como “migrante”, “religión”, “ingresos”, “discapacidad”... las denominadas “intersecciones”. Hay que luchar por la verdadera igualdad de oportunidades entre personas, que redundará en un beneficio para toda la sociedad, y esto comienza por fijarse en los agravios que sufre el colectivo de mujeres.

¿Qué línea de conclusión le gustaría ver reflejada en la declaración final de la Conferencia?

La Conferencia tiene como objetivo concienciar a la clase política sobre la importancia de disponer ciudades igualitarias, diversas e inclusivas como vía para transformar nuestras sociedades. También busca generar y compartir conocimiento. El actual reto es articular políticas efectivas conducentes a la verdadera igualdad. Las acciones implementadas durante años no han supuesto grandes cambios cualitativos, por eso es importante pasar de las Declaraciones a los compromisos reales y a las acciones.

Actualmente las políticas se están dirigiendo más al mainstreaming, como la verdadera elaboración de presupuestos con perspectiva de género, o la evaluación previa de impacto de género para las normativas y/o actos administrativos.

Ojalá también se destierre de una vez por todas, la popular y perjudicial dicotomía entre la meritocracia y las cuotas. Todo junto otorgaría eficiencia y eficacia al cambio.

¿La igualdad ideal, perfecta, LA IGUALDAD en mayúsculas, cómo sería?

Comenzaría por el uso de los tiempos en los cuidados y en las tareas del hogar para que estén repartidos equitativamente, esto permitiría a las mujeres más tiempo para ocio, formación, carrera profesional, y redundaría en mayor calidad de vida, aumento de sus pensiones, autonomía económica y una menor vulnerabilidad cuando envejezcan. Más tiempo supondría mayores opciones a los puestos de poder, y más poder en manos de las mujeres modificaría la agenda política, aceleraría la igualdad de oportunidades, permitiría una sociedad más equilibrada y una toma de decisiones más global y coherente.

El mínimo imprescindible es en los puestos de responsabilidad tanto política como empresarial y socio-cultural, las mujeres estén representadas de forma equilibrada. Esto, acelerará el cambio.

¿Cómo trabaja Galdakao para favorecer la igualdad de los hombres y mujeres del municipio?

En el III plan de igualdad priorizaremos la transversalización de la igualdad para que toda iniciativa municipal tenga un impacto equilibrado en hombres y mujeres, y centraremos nuestra actuación en presupuestos y normativas. También estamos proyectando el futuro Centro de Mujeres que facilitará su empoderamiento, una cultura feminista y el diálogo permanente con el Ayuntamiento y la sociedad.

¿La igualdad y las políticas sobre esta cuestión son reconocidas y apoyadas?

Existe una amplísima mayoría que está a favor de la lucha contra la violencia machista, pero existe un menor consenso en ver que la raíz de esa violencia está en la falta de igualdad de oportunidades. Y es menor aún, el colectivo de personas que ven que esto se debe al sistema patriarcal, al mantenimiento de los roles y estereotipos.

Poniéndolo en “plata”, seguimos creyendo que las mujeres “nacen” con una vocación natural por el cuidado de nuestras familias, que son los hombres los que deben “conquistar” a las mujeres y “protegerlas”. Muchas de estas personas tampoco se dan cuenta de quién manda en las instituciones, empresas y asociaciones. Poca gente se da cuenta que la violencia que se ejerce contra las mujeres es a consecuencia de quién ostenta el poder y de cómo lo ejerce: el hombre.