El reto contra la despoblación tiene que hablar en femenino

La Delegada del Gobierno en CyL, Virginia Barcones, aboga por Pacto de Estado contra Despoblación, en femenino y específico

Aguilar de Campoo, 19 de octubre de 2018.- La Delegada del Gobierno en Castilla y León, Virgina Barcones, ha defendido esta mañana la incorporación de una perspectiva “en femenino” a la hora de articular una estrategia contra la despoblación del medio rural. “Si la estrategia contra la despoblación no es en femenino, no ganaremos la batalla”, aseguró.

Y según explicó, a modo de ejemplo, en Castilla y León, “sólo una de cada cuatro mujeres viven en el medio rural, y sólo el 16% de las niñas viven allí. Si no conseguimos que la mujer permanezca en él a través de la diversificación de la economía, de servicios públicos de calidad que le permitan conciliar y otras medidas, no será posible” afrontar el reto de la despoblación en el mundo rural.

En el acto de clausura del III Congreso Nacional sobre esta materia, Barcones ha subrayado además la necesidad de un Pacto de Estado y la de aplicar soluciones específicas a los problemas concretos y diferentes en cada territorio. “Las medidas generalistas no van a solucionar el problema, ha asegurado. Son precisas medidas específicas y concretas para los problemas que existen en cada uno de los territorios”, y añadió que “es el momento de poner documentos encima de la mesas. Llevamos tanto tiempo reflexionando que si no empezamos a actuar, las esperanzas de los que esperan se empiezan a agotar”.

Barcones, anterior Alcaldesa del municipio soriano de Berlanga de Duero, ha puesto de manifiesto el papel fundamental de los Gobiernos Locales, los primeros en alertar y trabajar contra la despoblación y el grave desequilibrio entre el mundo rural y el urbano. En este sentido, apostó por sumar esfuerzos, por la colaboración de todas las Administraciones Públicas, el sector privado y los agentes sociales. 

El problema son las “superpoblaciones”

El medio rural no es el problema, el problema son las grandes urbes, las superpoblaciones, “que no son sanas ni buenas”, aseguró la Presidenta de la Diputación de Palencia, Angeles Armisén, en la clausura, que también destacó la importancia de hablar en femenino del reto demográfico.

Armisén insistió en la necesidad del trabajo coordinado entre Administraciones, defendió el papel de las Diputaciones Provinciales, y subrayó que es preciso impregnar de “ruralidad” la legislación, la comunicación y la cultura.

En el cierre de este III Congreso, al que han asistido casi tres centenares de personas y por cuyas mesas han desfilado más de 40 ponentes, se ha abordado el reto demográfico desde todos los puntos de vista, y se ha podido compartir la perspectiva de las Administraciones Local, Autonómica, Nacional y Europea, sectores económicos y las asociaciones implicadas en el desarrollo del medio rural, a lo largo de dos jornadas de trabajo.

En palabras de la relatora del evento, el Congreso se cierra con “la certeza de que llegamos tarde a atajar un problema, pero la resignación no puede ser la solución” y por ello, el trabajo continúa.

Diputaciones frente al reto

Antes de la clausura de este Congreso, los presidentes de las Diputaciones de Castellón, Javier Moliner; Jaén, Francisco Reyes; Huesca, Miguel Gracia; y Ourense, Manuel Baltar, junto a Ángeles Armisén analizaron el reto que la despoblación supone para sus territorios y para su gestión diaria. Todos los participantes concordaron en que la despoblación no tiene protagonistas, no se puede reducir a unas siglas o  a un color. Es un reto que requiere unidad, medidas concretas en lo fiscal, en lo presupuestario y en lo legislativo. Algo para lo que la experiencia y el empuje de los Gobiernos Locales será indispensable.

Estas autoridades provinciales han querido hacer un llamado al optimismo y al orgullo por lo rural. Ante este desafío, los Presidentes provinciales han enfatizado en la necesidad de cambiar la idea que socialmente se tiene de lo este entorno y de potenciar la formación rural en los más jóvenes. En esta línea han querido recordar que los pueblos no son para hacer turismo barato y que las casas no pueden estar abandonadas durante casi todo el año, congelando el parqué inmobiliario en estas localidades.

La vivienda es así, según han destacado los participantes, uno de los grandes retos junto al cultural. A éste se suman otras necesidades, según han enfatizado, como la de conseguir la conectividad, el acceso a la banda ancha en estos territorios, y oportunidades como las que el medio rural esconde que van más allá de lo turístico, las cuales van desde el emprendimiento cultural, pasando por el termalismo, hasta llegar a la creación de centros deportivos de alto rendimiento. Con estos ejemplos, las Diputaciones han destacado el potencial que cada territorio tiene y la necesidad de seguir dando esta batalla, a “veces quijotesca” para poblar la despoblación.