Caballero defiende el impulso local a los ODS: “El SXXI es el siglo de las ciudades”

Intervención del Presidente en Nueva Economía Fórum

El Presidente define la Agenda 2030 como “la senda del progreso sostenible” y subraya que representa un nuevo paradigma político y social

Madrid, 28 de noviembre de 2019.- “El SXXI es el siglo de las ciudades”, unas ciudades que se rigen por los nuevos paradigmas políticos y sociales que señala la Agenda 2030, “la senda del progreso sostenible”. Así lo ha señalado esta mañana el presidente de la FEMP, Abel Caballero, en el transcurso de su intervención en la conferencia-desayuno organizada por Nueva Economía Fórum, en Madrid. Caballero, que ha sido presentado por la Vicesecretaria General del PSOE, Adriana Lastra, ha recordado que el medio ambiente fue el principal perjudicado por la crisis de 2008, un momento en el que “otros riesgos que se creían más importantes hicieron olvidar que el planeta estaba en peligro”. “En 2015, ha subrayado, recuperamos la conciencia medioambiental”.

La recuperación de esa conciencia vino de la mano de la Agenda 2030 y de los “cambios de paradigma político, social y compartido en todos los lugares del planeta”, ha asegurado el Presidente que ha añadido que forma parte del acervo cultural y político de los ciudadanos.

En el marco de esa Agenda, los Objetivos de Desarrollo Sostenible, ODS, “17 objetivos de sentido común”, ha dicho, ponen de relieve el papel de las ciudades. Más allá del ODS 11, que mandata construir ciudades sostenibles, resilientes y con capacidad de diálogo social, Caballero ha indicado que “las ciudades son espacios de convivencia, espacios en los que sucede todo”. Y es en las ciudades donde cuestiones que son materia de otros ODS, como el ciclo del agua, el tratamiento de residuos, el transporte o la energía, adquieren especial relevancia.

Durante su intervención, Caballero ha apostado por ciudades verdes, que se puedan pasear, ciudades para la gente, que aseguren la movilidad. Para Caballero las “ciudades verdes” han de cambiar completamente, tanto en la sustitución de los combustibles fósiles que se utilizan en el transporte por otros menos contaminantes, como en el trazado de la propia ciudad, incluyendo carriles bici o utilizando fórmulas más limpias en la iluminación, por ejemplo.

Además, ha apostado por construir “ciudades compactas”, en las que se no sean necesarios largos desplazamientos, ciudades energéticamente eficientes, que consuman energía producida también de manera eficiente y no contaminante, y ciudades policéntricas, municipios en los que el acceso a los servicios no requiera cubrir grandes distancias.

La Agenda 2030, ha concluido, encomienda muchas responsabilidades a las ciudades, y para su consecución, es precisa la colaboración entre Gobiernos pero, sobre todo, ha insistido, es fundamental un cambio de paradigma porque el del SXX ya no es válido.