Por iniciativa ciudadana, en 1996 se inicio la tramitación de la protección del humedal que se consiguió en el año 2000.
Esto supuso un cambio en el modelo tanto urbanístico como turístico municipal hacia un modelo más sostenible del territorio.
Con el apoyo de otras administraciones (Autonómica, Estatal y Europea) los terrenos se dotaron de infraestruccturas para su uso como espacio de educación ambiental, al tiempo que se actuó para desarrollar la potencialidad ecológica del mismo.