El Plan de Ahorro y Eficiencia Energética y Energías Renovables de Miguelturra presentaba dos líneas estratégicas bien definidas en la Estrategia Española de Cambio Climático: la eficiencia energética y el fomento de las renovables. En el primer punto, se reconocía en el alumbrado público el objetivo inicial, tanto por consumo, necesidades de renovación e incidencia sobre la ciudadanía por su presencia diaria. En el segundo punto, se detectó que los edificios públicos constituían una oportunidad, tanto por las condiciones técnicas que suelen tener; el fuerte consumo energético que llevan aparejados como, sobre todo, por esa incidencia social que también planteaba el alumbrado.