Desde hace unos años se vienen produciendo cambios en la estructura del litoral de Chiclana de la Frontera.
Como resultado de estos cambios a lo largo del tiempo se producen una serie de impactos positivos o mejoras tangibles en el territorio y especio. En este sentido, destaca la mejora en cuanto a accesibilidad de la playa, mejora de las actuaciones y servicios en el ámbito costero, mejora y refuerzo de la recogida selectiva, se alcanza el vertido cero mediante el uso de tratamientos terciarios en las aguas residuales. En definitiva, se compatibiliza el desarrollo con la conservación, sin que ésta última suponga un freno.