En 1998, el Ayuntamiento de Pamplona creó el servicio municipal de la Agencia Energética. Entre los objetivos se encontraba el de implicar a la ciudad en el ahorro de energía y en la promoción de las energías renovables.
Con objeto de fomentar la utilización de la energía solar y acercarla al ciudadano, nació en 2004 el proyecto «Red de Colegios Fotovoltaicos», un proyecto consistente en la creación de una red de instalaciones solares fotovoltaicas en centros escolares municipales a las que se añaden aplicaciones pedagógicas.
El impacto más visible de este proyecto es el medioambiental, ya que ha descendido la emisión a la atmósfera de CO2, por otro lado, el efecto ejemplificador de esta red no sólo ha incrementado el conocimiento e interés ciudadano, sino que ha promovido la realización de numerosas instalaciones solares.