En 1988 se empezaron a esbozar las primeras ideas sobre las actuaciones que podrían desarrollarse en la mayor finca municipal del Concejo, el monte Deva. Diversos estudios y proyectos, a los que se sumó un convenio con el Principado de Asturias para el mantenimiento del monte, dieron lugar a las primeras repoblaciones con especies autóctonas que tuvieron lugar en el año 1990 promovidas por la Fundación Municipal de Cultura y en las que participaron escolares y programas de empleo.
Las intervenciones en el monte Deva culminaron con la rehabilitación de una antigua casería y su adecuación para la creación de un apiario, la construcción de Observatorio Astronómico, varias áreas recreativas y un Centro de Interpretación de la Naturaleza. Asimiso, numerosas parcelas están siendo recuperadas pasando a disposición de los ciudadanos. Las sendas verdes comunican la ciudad con la zona rural. Además varios edifcios han sido restaurados y otros nuevos puestos al servicio de la comunidad, para el aprendizaje y el ocio.